‘Una chirigota en teoría’: El riesgo del humor sentado y un compromiso solidario

‘Una chirigota en teoría’: El riesgo del humor sentado y un compromiso solidario

La chirigota de Cádiz del Llull ha vuelto a sacudir los cimientos del Gran Teatro Falla con una propuesta tan arriesgada como original: ‘Una chirigota en teoría’. Caracterizados como el célebre científico Stephen Hawking, la agrupación ha apostado por un humor basado en la inmovilidad y la caracterización extrema, un reto que les ha mantenido con la incertidumbre de si la idea cuajaría hasta el mismo momento de abrirse las cortinas.

La acogida ha sido calificada por los propios autores como inmejorable, confirmando que el riesgo asumido ha merecido la pena y que la interpretación ha logrado superar las dificultades técnicas de cantar en una posición tan inusual.

🪑 Un tipo al límite: Sillas, inmovilidad y caras

La puesta en escena ha sido, sin duda, el elemento más comentado de su actuación, con un trabajo de contención física admirable:

📍 Riesgo total: Los autores eran conscientes de que la idea era «o entrar o no entrar». El éxito dependía de saber tratar el personaje con el tono adecuado para el teatro gaditano, y la sensación tras bajar del escenario ha sido «superbuena».

📍 Inversión en logística: En tono jocoso, explicaron que han invertido poco en el disfraz en sí, pero «un poquito más» en las sillas especiales. Estas sillas han sido sus compañeras inseparables durante los últimos dos meses de ensayos, donde han tenido que aprender a desplazarse y a cantar manteniendo la rigidez del personaje.

📍 El reto de la estatismo: Aunque cantar sentado parece una ventaja, el grupo destaca la dificultad de no poder moverse en absoluto y mantener las expresiones faciales características durante todo el repertorio. «Lo menos complicado era cantar sentado, lo difícil era no moverse», confesaron.

🤝 Humor con fondo benéfico

Más allá de las risas y la «carga» simpática hacia el personaje, la agrupación ha querido dar un sentido altruista a su participación en el COAC 2026:

📍 Donación solidaria: Una vez finalice el Carnaval, la chirigota tiene previsto donar las sillas utilizadas en la actuación a la Asociación de la ELA de Andalucía. Es su forma de tener un detalle y revertir parte del protagonismo de su tipo en una causa benéfica.

📍 Respeto y cariño: A pesar de lo arriesgado de la parodia, el grupo asegura que todo se ha hecho desde el máximo respeto, buscando siempre la complicidad del público a través de un humor inteligente y bien ejecutado.

🎂 Un saludo especial y mirada al futuro

La jornada también dejó espacio para el recuerdo y el agradecimiento a los aficionados de otros puntos de la geografía española:

📍 Aniversario en Ciudad Real: La agrupación aprovechó los micrófonos para felicitar a la peña ‘Cansaliebres’ de Miguelturra, que celebra su 20º aniversario, destacando el gran arraigo carnavalesco que existe en tierras manchegas.

📍 Satisfacción del deber cumplido: Tras el estreno, los hermanos Castro y su grupo se marchan a casa con la tranquilidad de haber superado un reto interpretativo mayúsculo y con la ilusión de ver cómo evoluciona su «teoría» en las siguientes fases del concurso.

💰 Dato clave: Esta chirigota demuestra que el humor en Cádiz no tiene límites físicos y que, cuando una idea se trabaja con inteligencia y respeto, hasta la inmovilidad más absoluta puede arrancar las mayores carcajadas del coliseo.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *