Sehíto cambia de piel en el Falla: del descanso soñado al salto inevitable con Martínez Ares

Sehíto cambia de piel en el Falla: del descanso soñado al salto inevitable con Martínez Ares

Hay carnavaleros que no saben bajarse del escenario del todo, aunque lo intenten. Sergio Espinosa, conocido como Sehíto, es uno de ellos. Tras muchos años encadenando concursos, comparsas y estrenos de alto voltaje, su idea inicial era parar, tomar aire y mirar el Carnaval desde fuera. Pero hay llamadas a las que resulta imposible resistirse. Y cuando suena el nombre de Antonio Martínez Ares, la respuesta casi siempre es sí.

Así llega este nuevo capítulo, con Sehíto formando parte de Los humanos, una comparsa que supone no solo un estreno más, sino un cambio de ciclo emocional y artístico en una trayectoria marcada por la exigencia y la constancia.

🎶 Entre la ilusión y la nostalgia

El paso a un nuevo grupo no se vive sin sentimientos encontrados. Diez años compartiendo ensayos, coplas y vivencias dejan huella. El vínculo humano pesa tanto como el musical, y separarse de un equipo con el que se ha crecido genera una mezcla inevitable de alegría por lo nuevo y pena por lo que se queda atrás.

No hay rupturas ni conflictos, solo decisiones personales y tiempos vitales distintos. El Carnaval, como la vida, también obliga a elegir caminos.

🎤 Un local de ensayo con puertas abiertas

La adaptación al universo de Martínez Ares ha sido natural. Sehíto destaca el clima de trabajo, el diálogo constante y la cercanía del autor, al que define como uno más dentro del grupo. Un espacio donde opinar no solo está permitido, sino que forma parte del proceso creativo.

Ese intercambio, esa construcción colectiva del repertorio, refuerza la sensación de estar ante un proyecto cuidado al detalle, con una idea madurada durante años y una carga emocional que se irá revelando sobre las tablas.

🎼 La alta competición, vista desde dentro

Detrás del brillo del Falla hay sacrificios que no siempre se ven. Meses de ensayos diarios, fines de semana fuera de casa y una conciliación familiar que solo es posible gracias a una red de apoyos imprescindible. Para quienes llevan décadas en esto, el desgaste existe, aunque el veneno del concurso siga corriendo por las venas.

Ese “gusanillo” que aparece al escuchar a otros grupos, esa comparación inevitable, forma parte del ADN del COAC. Sehíto lo asume con naturalidad y sentido del humor, consciente de que competir también es aprender a convivir con las emociones.

🕊️ De la chirigota a la comparsa, sin perder la risa

Aunque hoy se le identifique plenamente con la comparsa, sus orígenes están en la chirigota, en el humor compartido con amigos y en un camino que empezó casi sin darse cuenta. La risa sigue ocupando un lugar especial en su memoria carnavalera, porque hacer reír —reconoce— es una de las cosas más difíciles y más bonitas que existen en un teatro.

La comparsa llena, emociona y exige, pero la carcajada del público tiene algo irrepetible que siempre tira del recuerdo.

🎭 El estreno soñado

¿Qué convierte una noche de debut en algo inolvidable? Para Sehíto, no hay fórmulas mágicas. Basta con sentir que el teatro responde, que la copla conecta y que el público camina de la mano del grupo durante la actuación. Si eso ocurre, el objetivo está cumplido.

Con Los humanos, el estreno se afronta con respeto, ilusión y la certeza de formar parte de un proyecto llamado a dejar huella.

🎼 Paco Alba como brújula

En el fondo de todo, siempre está la raíz. La música como vehículo de la copla, la melodía que sostiene el mensaje y lo lleva hasta el corazón del aficionado. En ese legado eterno, el de Paco Alba, Sehíto encuentra una referencia clara: la emoción que nace de una música capaz de quedarse para siempre.

Porque al final, más allá de autores, estilos o etapas, el Carnava

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