Antoñito Molina, el corazón en pasacalles antes de pisar el Falla
🎶 El artista roteño vive su estreno chirigotero en el COAC entre conciertos, amistad y nostalgia carnavalesca
El Carnaval vuelve a colocar a Antoñito Molina frente a uno de esos momentos que no se miden en cifras ni en reproducciones, sino en pellizcos. El músico roteño se estrena con su chirigota en una de las noches más señaladas de las preliminares del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas, cargando la mochila de nervios, ilusión y una vida entera ligada a la fiesta.
🎺 Una noche marcada en rojo en las preliminares
La sesión en la que debuta su chirigota reúne ingredientes de alto voltaje carnavalesco. Coro, comparsa y chirigota de peso se dan la mano en una función llamada a dejar huella desde la primera fase. En ese cartel, Antoñito Molina aparece como uno de los grandes reclamos, no por sorpresa, sino por el vínculo emocional que mantiene con el Falla y con el público.
🤍 El Carnaval como refugio personal
Para el cantante, el Carnaval no es un paréntesis, sino una forma de vida. Entre giras, composiciones y una agenda repleta de compromisos musicales, reconoce que llega sostenido por un hilo fino que solo aguanta gracias a su grupo de amigos. Ellos son, asegura, quienes le están regalando otro Carnaval más, devolviéndolo al niño que soñaba con cantar coplas camino del teatro.
🎭 Una pasión que no entiende de escenarios gigantes
Aunque su carrera lo ha llevado a compartir espacios con artistas de primer nivel nacional e internacional, Molina insiste en que hay vivencias imposibles de explicar fuera de Cádiz. Ni siquiera a figuras consagradas del pop latino. El pasacalles rumbo al Falla, rodeado de colegas y coplas, sigue siendo para él una emoción incomparable, algo que no cabe en camerinos ni festivales multitudinarios.
🔥 La copla como lenguaje universal
El artista defiende que el Carnaval de Cádiz trasciende gustos y fronteras. Incluso quienes no siguen la fiesta guardan alguna letra en la memoria, firmada por autores que han marcado generaciones. Para Molina, ese respeto que despierta la copla fuera de la Bahía confirma que el Carnaval es patrimonio emocional mucho más allá de sus tablas.
🎼 Aportación musical y trabajo en equipo
En lo creativo, este año su implicación ha sido mayor que nunca. Ha dejado su sello en momentos clave del repertorio, aunque subraya que la chirigota funciona como una sociedad bien engrasada, donde cada pieza suma y el liderazgo se reparte con naturalidad. El resultado, asegura, es fruto del equilibrio y la confianza mutua.
🌊 Entre la gloria artística y la espinita carnavalesca
El éxito profesional también tiene su peaje. Próximos compromisos internacionales le impedirán vivir el Carnaval de la calle como le gustaría, una ausencia que reconoce que le dolerá. Aun así, se queda con la fortuna de poder estar hoy, de volver a pisar el Falla y de sentir, una vez más, que Cádiz lo espera con los brazos abiertos.
🎉 Cuando la fama se queda en la puerta del teatro
Antoñito Molina no llega al concurso como estrella, sino como uno más. Como aquel chaval que soñaba con salir en chirigota y que sigue creyendo que no hay escenario más grande que el camino al Falla cantando con los tuyos. Porque hay cosas que, por mucho que se intente, no se pueden explicar: solo se sienten.
