El naufragio del metacarnaval: madera de astilleros para un mensaje agotado
La expectación que siempre acompaña al binomio formado por Nene Cheza y Antonio Pedro Serrano «El Canijo» se ha topado con una realidad agridulce en las tablas del Falla. Bajo la denominación de ‘Los pájaros carpinteros’, la comparsa gaditana ha presentado una propuesta que, si bien destaca por su potencia vocal, vuelve a caer en los vicios de un guion excesivamente volcado hacia el interior de la propia fiesta, dejando escapar la oportunidad de conectar con la realidad social más allá de los muros del teatro. 🪵📉
Un taller de ribera anclado en la autorreferencia
La idea de estos artesanos que fabrican barcas para la historia —con menciones explícitas a figuras como Paco Alba— arranca con una presentación alegre y bien ejecutada. Sin embargo, el concepto de «pájaros» por granujas y «carpinteros» por oficio se diluye rápidamente en un popurrí que se convierte en otro ejercicio de metacarnaval.
Es decepcionante observar cómo una pluma tan brillante como la del Canijo se pierde en un repaso a los egos del Concurso, la barca a la deriva de la fiesta o homenajes a figuras locales. Esta endogamia temática, que parece haberse convertido en el refugio cómodo de muchos autores, lastra una idea que tenía mimbres para haber construido una crítica mucho más universal y menos centrada en el ombligo del propio certamen. 🛶🌫️
Pasodobles: potencia desmedida y efectismo andaluz
En el apartado musical, el sello de Nene Cheza es inconfundible. La melodía es reconocible y brilla especialmente en un arranque que empuja a la emoción, aunque el desarrollo del pasodoble resulta algo extenso y su remate, excesivamente potente. La primera letra cumplió el trámite de la presentación, pidiendo instrumentos para la comparsa y terminando en el consabido recurso del «corazón» que es como el teatro.
La segunda letra buscó el aplauso fácil a través del efectismo regionalista, centrándose en el trágico accidente de Adamuz para ensalzar la unión de los andaluces. Aunque la interpretación fue precisa y con mucha fuerza, el contenido literario se sintió como una búsqueda deliberada del impacto emocional rápido, sin aportar una reflexión profunda que justificara la dureza del tema tratado. 🎶📢
Cuplés: el riesgo del humor fronterizo
La tanda de cuplés mostró la cara más irreverente del autor, aunque con resultados desiguales. El primero, sobre los estragos físicos de la vejez y la caída de ciertos atributos masculinos, cumplió su función sin grandes alardes. Sin embargo, el segundo cuplé dedicado a la chirigota de Tenerife rozó la polémica al jugar con el concepto del «retraso» horario de las islas de forma un tanto rancia.
Lo más salvable de este bloque fue, sin duda, el estribillo: una pieza preciosa, alegre y muy gaditana que logró, por un momento, despejar la bruma de un repertorio que por tramos se sentía demasiado pesado. 🃏🎭
Conclusiones de un estreno irregular
‘Los pájaros carpinteros’ han demostrado tener un grupo de voces privilegiado y una música que, en manos de Nene Cheza, siempre es garantía de calidad técnica. No obstante, el excesivo peso del metacarnaval y la falta de riesgo en las temáticas sociales reales sitúan a esta comparsa en una posición delicada.
Hacer madera de la propia fiesta es un recurso que empieza a mostrar signos de agotamiento. Si estos carpinteros quieren realmente «piar por derecho» en las siguientes fases, deberán despojarse del serrín del teatro y empezar a mirar más hacia lo que sucede fuera de la Caleta, donde la madera de la vida real es mucho más dura de tallar. 🏛️⚠️
