La revolución de lo previsible: una diana de excesos y tópicos sin puntería

La revolución de lo previsible: una diana de excesos y tópicos sin puntería

La última función de la jornada ha echado el cierre con la comparecencia de la comparsa de Alcalá de Guadaíra, ‘Los señalaos’. Bajo una alegoría de inconformismo y rebeldía, la agrupación liderada por la familia Márquez ha intentado prender la mecha de la revolución en un patio de butacas ya mermado por el cansancio. Sin embargo, lo que pretendía ser un grito contra la injusticia ha terminado convirtiéndose en una propuesta endeble, donde la potencia desaforada ha intentado camuflar, sin éxito, la falta de profundidad literaria. 🎯📉

🌟 Inconformistas de manual: un tipo sin cuerpo

La idea central presenta a los «señalados» por la sociedad; figuras que, por no callar sus verdades, se convierten en el blanco perfecto de las críticas. Aunque la premisa permite disparar en todas direcciones, la ejecución ha resultado ser un cajón de sastre donde cabe todo y no destaca nada. Con una puesta en escena que apuesta por el puño al cielo y el gesto aguerrido, el grupo ha caído en la trampa de los temas recurrentes, impidiendo que el personaje cobrara una identidad propia que lo separara del resto del pelotón de la modalidad. 🧱🌫️

📜 Pasodobles: laberintos musicales y giros forzados

El apartado de pasodobles ha sido, quizás, el punto más crítico de la actuación. La música se ha sentido eterna, perdiéndose en una estructura retorcida con demasiados cambios de ritmo que terminaban enredándose en un final agónico.

  • En la primera letra, han sabido aprovechar el tipo para realizar un repaso histórico por los «señalados de Andalucía», citando nombres como Fermín Salvochea, Blas Infante, Caparrós o Lorca. Una oda a la lucha por la tierra que, aunque bien defendida, se sintió previsible.
  • La segunda letra ha sido un ejercicio de originalidad mal entendida. Intentar denunciar el genocidio en Palestina a través del montaje de un Belén navideño ha resultado ser una analogía tan forzada que el mensaje de denuncia se ha diluido en la propia forma del relato, perdiendo toda su fuerza crítica.

🃏 Cuplés: la excusa de ser «de fuera»

La tanda de cuplés ha servido únicamente de trámite para llegar a un estribillo que tampoco ha logrado levantar el vuelo. En una muestra de escasa autocrítica, el primer cuplé ha sugerido que, si no logran pasar de fase, será por su condición de agrupación foránea y no por sus carencias musicales. El segundo, sobre una cumbre de presidentes mundiales, ha terminado con el manido recurso de «meter un petardazo» para arreglar el mundo, una conclusión tan vista en el Falla que apenas ha arrancado sonrisas de compromiso. 🃏🎭

🎶 Un popurrí de excesos y fatiga

El cierre de la actuación con el popurrí ha sido un reflejo fiel de todo el pase: tedioso e intenso a partes iguales. El grupo ha volcado una energía casi violenta en la interpretación, gritando verdades que, por manoseadas, ya no escuecen. La falta de matices y el exceso de decibelios han convertido el final de la función en un trámite difícil de digerir para un público que buscaba algo más que ruido y tópicos. ✨🎶

‘Los señalaos’ firman una participación discreta que los deja en una posición complicada. Han demostrado pasión, sí, pero en el Carnaval de Cádiz la pasión sin medida y sin un libreto sólido que la respalde suele terminar en el olvido de los que no supieron dar en el centro de la diana. 🏛️⚠️

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