El telón baja entre la emoción y la denuncia: La comparsa de Pepito Martínez y Pastrana firma su adiós
La sesión de preliminares ha echado el cierre con una carga emocional añadida. Bajo el título ‘La última noche’, la comparsa gaditana de José Juan Pastrana y Pepito Martínez ha presentado un repertorio que sirve de testamento artístico tras 30 años de trayectoria. La propuesta nos sitúa en el camerino, en esos instantes previos a que un artista salga a escena por última vez, convirtiendo el Gran Teatro Falla en el escenario de su propia despedida. 🎭🕯️
El otro lado de la escena: Una vida ligada a las tablas
La puesta en escena es un ejercicio de nostalgia y «metacarnaval» bien entendido. El tipo representa a esos artistas que, ante la inminente función final, repasan sus desvelos y su amor por el teatro. La presentación funciona como un desahogo personal del autor, Pepe Juan, quien reflexiona sobre una vida que empezó y terminará musicalmente en Cádiz. El momento más impactante llega al final de la actuación, cuando el grupo utiliza un golpe de efecto visual mostrando el «lado oscuro» del teatro: el personal que trabaja detrás del telón, dándoles el protagonismo que rara vez tienen. 🏛️✨
Pasodobles: Entre la fe mal entendida y los peligros digitales
La música de Pepito Martínez se siente recia y clásica, con ese soniquete añejo que caracteriza al autor, aunque en esta ocasión el contenido literario ha buscado un calado social directo:
- Primer pasodoble: Una crítica feroz a Juanma Moreno Bonilla centrada en la sanidad. El autor utiliza la religión como arma arrojadiza, afeando al presidente que su fe se quede en «dar vueltecitas por el Vaticano» con el Cachorro o la Esperanza, mientras su «catecismo» olvida a las mujeres afectadas por los fallos en los cribados del cáncer de mama. Una letra de denuncia que mezcla lo político con lo espiritual.
- Segundo pasodoble: Un relato sobre los miedos de un padre ante el crecimiento de su hija. La letra alerta sobre los depredadores sexuales que acechan en las redes sociales, haciendo un llamamiento a la vigilancia ante los peligros que se esconden tras las pantallas.
Cuplés: El humor de barrio y los carritos de perros
En el bloque de cuplés, la agrupación ha bajado un poco el tono, ofreciendo letras más livianas y simpáticas, aunque con un remate algo previsible:
- El primero bromea sobre la cantidad de cabalgatas de Reyes Magos que hay en los barrios de Cádiz, lo que provoca que todas las calles se llenen de «camellos».
- El segundo trata la moda de pasear a los perros en carritos de bebé, terminando con la confusión habitual entre un niño y una mascota. 🃏🎭
Un popurrí de despedida que se hace «cuesta arriba»
El popurrí recorre la vida del artista y sus sacrificios, destacando especialmente la cuarteta dedicada a los trabajadores del teatro (técnicos, tramoyistas, etc.). Sin embargo, el cierre de la función se ha sentido algo denso, quizás contagiado por la hora de la madrugada o por una falta de dinamismo en el desarrollo de las piezas finales. A pesar de ello, la interpretación ha sido pulcra y con un gusto exquisito al cantar. ✨🎶
‘La última noche’ deja un sabor a cierre de ciclo. Es una comparsa trabajada que, si bien peca de personalista por momentos, consigue conectar con el aficionado que valora la trayectoria de sus autores. Si este es realmente el adiós, lo hacen con la dignidad de quien sabe que el teatro, al final, siempre fue su vida. 🏛️🌟
