Sentencia a la irrelevancia: una chirigota que se queda entre rejas
El cierre de la modalidad de chirigota en estas preliminares ha venido de la mano de la agrupación sevillana de «el Popete» con ‘Mírala cara a cara’. Bajo un tipo de presos en un vis a vis, el grupo ha protagonizado una actuación que, lejos de liberar carcajadas, ha terminado por condenarse a sí misma a la discreción más absoluta. ⛓️
🧱 Un vis a vis sin química
La idea de partida —presos lidiando con las visitas en la cárcel— tenía potencial para el enredo, pero la ejecución ha resultado ser un túnel sin salida. La chirigota ha naufragado en un mar de chistes manidos y situaciones sin chispa. Lo más «rescatable» del repertorio han sido un par de dardos aislados en la presentación, mencionando al responsable de enseñar a tirar penaltis a Morata o al letrista de Sergio Ramos. Sin embargo, tras ese espejismo inicial, el grupo se ha hundido en una monotonía preocupante tanto en el texto como en una interpretación musical bastante plana. 🏚️
⚖️ El «volantazo» del drama: un recurso fuera de lugar
Si algo ha desconcertado al patio de butacas ha sido el desarrollo de los pasodobles:
- Autodefensa innecesaria: En la primera letra, el grupo vuelve a caer en el tópico de justificarse ante quienes critican que agrupaciones de fuera de Cádiz acudan al Falla. Un recurso agotado que solo sirve para rellenar metraje sin aportar ingenio.
- Drama carcelario: El segundo pasodoble ha intentado jugar al despiste, comenzando como una emotiva visita materna para terminar revelando que el protagonista está preso por asesinar a su padre maltratador. Aunque se intente vender como un «giro» de autor, en el contexto de una chirigota que ya venía fría, el recurso se ha sentido forzado y excesivamente dramático para una categoría que debería priorizar el humor. 🏛️
📉 Humor en libertad condicional
Los cuplés no han servido para levantar el ánimo de la sesión. El primero, sobre la rebeldía de una hija que acaba comparada con una diputada del PP, ha resultado ser un chiste ya muy visto en las tablas. El segundo, de corte concursista, ha pecado de una sinceridad casi dolorosa al vaticinar que «han venido dos veces para no pasar de preliminares». A veces, la autocrítica es el único golpe que termina funcionando, aunque sea por la resignación que transmite. 🎤
⛓️ Una cadena perpetua de mediocridad
Lo peor de la actuación no ha sido la falta de puntería en los «golpes», sino la sensación de que el grupo no ha sabido evolucionar respecto a años anteriores. El popurrí se ha convertido en una auténtica «cadena perpetua» para el espectador, con cuartetas que pasaban sin pena ni gloria y que provocaban risas más por lo fallido del chiste que por la calidad del mismo. ⚖️
En definitiva, una chirigota que ha pasado por el Falla cumpliendo el expediente pero sin dejar ni una sola letra para el recuerdo. Una propuesta que se queda encerrada en un nivel que difícilmente le permitirá ver la luz de las siguientes fases del concurso. 🚪
