Lección de humanidad en el ocaso: Martínez Ares impone su ley en el regreso más esperado
El Gran Teatro Falla ha vivido un cierre de preliminares que roza lo místico. Tras un año de silencio que pesaba como el plomo, Antonio Martínez Ares ha regresado con ‘Los humanos’, una propuesta que, lejos de la pirotecnia fácil, se asienta en la sabiduría del que ya lo ha visto todo. Con una puesta en escena tan innovadora como melancólica —televisores que proyectan recuerdos como si fueran retales de alma—, el autor ha demostrado que su «loca cabeza» sigue siendo el faro del carnaval moderno. 📺
👴 La voz de la experiencia contra el ruido del mundo
El tipo es un ejercicio de sencillez profunda: ancianos en el tramo final de su viaje. Pero que nadie se confunda, no son viejos derrotados, sino sabios armados con la palabra. Ares vuelve «puro», menos visceral pero más reflexivo, utilizando la presentación para dejar claro que, tras muchos «tiros fallados» contra el fascismo, su única arma sigue siendo el verso. Es un Martínez Ares que, paradójicamente, suena más joven que nunca al despojarse de artificios y centrarse en la esencia de lo que nos hace personas. ✍️
⚖️ Pasodobles: entre el piropo eterno y el juicio social
La música de este año es una delicia que prima la melodía sobre la estridencia, algo que el grupo, vocalmente impecable, agradece y potencia:
- La compañerita de vida: El primer pasodoble es una declaración de amor a Cádiz, una ciudad con la que el autor comparte vejez y cicatrices. Es el perdón pedido por la ausencia de 2025 y la promesa de que, mientras respire, no volverá a dejarla sola en febrero. 🌊
- El dedo en la llaga del acoso: En la segunda letra, el «Niño» saca el bisturí para realizar una autopsia social sobre el bullying. Con una crudeza que hiela la sangre, reparte culpas entre padres, docentes y compañeros. La sentencia es demoledora: «Si otro niño se suicida, no busquen un asesino; entre todos lo matamos». Un golpe de realidad que ha silenciado al Falla. 🏫
⚽ Ingenio y lagunas de oro
Incluso en los cuplés, Ares demuestra que sabe jugar al despiste. Tras un primer dardo al Rey Emérito y su libro de memorias, ha brillado especialmente el segundo dedicado al cadista Suso y los robos a futbolistas, con un remate cargado de guasa gaditana sobre tutoriales para meter goles. El estribillo, por su parte, apunta a convertirse en uno de los himnos de este COAC. 🎶
El popurrí es, sencillamente, una pieza de orfebrería. Hilvanar la crítica a la humanidad desde las lagunas mentales de la vejez es un recurso brillante que culmina en tres cuartetas finales que son, por derecho propio, historia viva de la fiesta. 🧠
📉 Un regreso que eclipsa todo lo visto
Lo único «malo» que se puede decir de ‘Los humanos’ es que su profundidad es tal que resulta difícil procesarla en un solo pase. Ares no ha venido a competir, ha venido a dar una lección de anatomía emocional. Mientras otros se pierden en polémicas de hojalata o patriotismos de cartón piedra, él ha preferido diseccionar lo que nos queda por dentro cuando el tiempo se nos escapa entre los dedos. ⚖️
El listón de estas preliminares no solo se ha cerrado, sino que se ha elevado hasta una altura que pocos podrán alcanzar en las próximas fases. La humanidad ha vuelto al Falla, y tiene la voz de Martínez Ares. 🏳️🌈
