El Puerto predica en el desierto: la autocomplacencia de «Los Coloretes» frena su debut en Cuartos
La comparsa portuense de Joaquín Fernández y José María Fuentes, ‘La palabra de Cádiz’, ha cumplido el trámite de su primer pase de Cuartos de Final con más ilusión que argumentos. En una fase donde la pluma debe empezar a cortar, el grupo ha optado por un repertorio de «guante blanco» y mensajes de consumo rápido que, si bien agradan al oído por su excelente afinación y herencia de los grandes maestros de El Puerto, carecen de la mordiente necesaria para inquietar a los transatlánticos de la modalidad. ⛪
🤱 El oportunismo de la «conciliación»: un dardo con poco vuelo
El primer pasodoble ha sido un ejercicio de populismo lírico que ha dejado frío a un sector de la crítica. La agrupación ha utilizado la historia de un compañero chirigotero de Roquetas —quien antepuso el concurso al nacimiento de su hijo— para armar una defensa de la paternidad responsable.
Aunque el fondo sobre la igualdad y el machismo estructural es incuestionable, la forma ha resultado ser un ataque oportunista. Utilizar el fallo ajeno para erigirse en jueces de la moral familiar es un recurso que huele a «letra de trámite» para buscar el aplauso fácil del sector más sensible del teatro. En Cuartos se espera poesía o crítica feroz, no lecciones de moralidad de manual de autoayuda. 🧐
📺 Homenaje a la carta: la gratitud como refugio
Más entonado, aunque igualmente conservador en lo competitivo, resultó el segundo pasodoble dedicado a los 20 años de las retransmisiones de Onda Cádiz. Los autores justificaron su letra ante el extraño silencio del resto de agrupaciones en preliminares sobre esta efeméride.
Es un gesto de «buen gusto» y una verdad como un templo: la televisión municipal es el cordón umbilical que mantiene vivo el concurso fuera de la capital. Sin embargo, dedicar una de tus dos balas de Cuartos a un homenaje institucional delata una falta de ambición preocupante. Parece que la comparsa, satisfecha con haber superado la primera criba, ha preferido quedar bien con los medios que pelear el pase a semifinales con letras que de verdad hicieran sangre en la actualidad social o política. 🎁
🎤 Herencia «Majara» en una estructura que se desinfla
La comparsa suena «de dulce», y no es casualidad. La presencia de José María Fuentes, depositario de la esencia de la mítica comparsa de ‘Los Majaras’, garantiza un respeto escrupuloso por el soniquete portuense, pero con una frescura renovada. Sin embargo, el envoltorio musical no logra tapar las carencias del libreto:
- Un popurrí sin brújula: Tras una presentación que promete una «predicación» identitaria, el popurrí se pierde en cuartetas inconexas que no terminan de explotar el concepto del predicador de palabras. Se queda en la superficie, en lo «bonito», sin entrar en el barro de la identidad gaditana que prometen.
- Cuplés invisibles: Las letras cortas sobre el Monopoly y el vecino fiestero han sido, sencillamente, irrelevantes. Un peaje innecesario que solo sirve para evidenciar que el ingenio se agotó en la fase anterior. 🎲
📉 La «gloria» de los conformistas
Los autores aseguran estar «en la gloria» por el simple hecho de estar en Cuartos. Y ese es, precisamente, el mayor problema de esta actuación. ‘La palabra de Cádiz’ ha salido a disfrutar de su «premio» en lugar de salir a morder. Han traído una comparsa digna, bien cantada y estéticamente impecable, pero carente de esa «rabia» que distingue a los aspirantes de los meros invitados a la fiesta. ⚖️
El Puerto ha vuelto a predicar en el Falla, pero con un mensaje tan blando que corre el riesgo de ser olvidado en cuanto se levante el telón de la siguiente sesión. Para predicar en Cádiz no basta con tener la palabra; hace falta que esa palabra queme. 🕰️
