¿Relleno en el Falla? El polémico paso del cuarteto de Córdoba que reabre el debate reglamentario
El Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) 2026 ha vivido una de sus noches más desconcertantes en la apertura de Cuartos de Final. La actuación de ‘El despertar de la fuerza. Abre el ojete’ ha puesto sobre la mesa una realidad incómoda: la vigencia de un reglamento que, al exigir cupos fijos por modalidad, permite que propuestas con un nivel técnico limitado ocupen un espacio de máximo prestigio en el Gran Teatro Falla.
La formación cordobesa aterrizó en esta segunda fase tras ser la gran sorpresa (por lo inesperado) de las listas del jurado. Sin embargo, su regreso a las tablas no ha servido para justificar su presencia en la élite. Con una parodia política protagonizada por caricaturas de diversas ideologías, un mimo y un vendedor ambulante, el grupo navegó por un texto carente de ritmo y con una preocupante ausencia de «golpes» de humor efectivos.
Un guion que no despega en la competición
A pesar del evidente esfuerzo y el ensayo que demuestra la agrupación, la calidad literaria de la parodia resultó insuficiente para las exigencias de unos Cuartos de Final. La desconexión con el público fue palpable desde los primeros minutos, donde el silencio en el patio de butacas solo era interrumpido por el bullicio procedente del ambigú del teatro, un síntoma inequívoco de que la propuesta no lograba «enganchar» al respetable. 🏛️
Los pasajes del programa político que intentaron desgranar los personajes se sintieron forzados, rescatando únicamente algún chiste aislado basado en juegos de palabras visuales que no lograron sostener el peso de la actuación.
Cuplés y tema libre bajo la sombra del «relleno»
En la tanda de cuplés, la tónica se mantuvo lineal. Ni la temática de la ocupación de viviendas ni las alusiones a la corrupción política consiguieron elevar la temperatura de una sesión que se hacía «cuesta arriba» por momentos. Las interrupciones narrativas durante la música de los cuplés, lejos de sumar dinamismo, terminaron por descolocar a un espectador que ya acusaba el bajo nivel del repertorio.
El tema libre, centrado en un caótico reparto de ministerios, cerró un pase que muchos aficionados y críticos han calificado como «digno de preliminares», pero totalmente alejado de la competitividad que se le presupone a esta fase del certamen. ⚖️
El papel del jurado en el punto de mira
Este episodio vuelve a señalar al jurado oficial y al sistema de selección. El hecho de que agrupaciones con carencias tan evidentes en el texto logren superar el primer corte plantea una duda razonable: ¿Debe primar el cumplimiento de un cupo numérico o la exigencia de una calidad mínima para blindar el prestigio de los Cuartos de Final?
Mientras el debate sigue vivo en los mentideros de la Plaza de las Flores, el cuarteto de Córdoba se despide del concurso habiendo cumplido el sueño de cantar dos veces en el templo, pero dejando una sensación de vacío en una modalidad, la del cuarteto, que ya de por sí atraviesa momentos delicados de participación. 🎭
