La comparsa de Alcalá de Guadaíra, ‘El patriota’, ha confirmado en estos Cuartos de Final que su éxito no fue casualidad. Con un despliegue vocal impecable y una puesta en escena que exhala orgullo por la tierra, el grupo se ha consolidado como una de las propuestas más potentes de este concurso. 🎤
Su repertorio es un impacto directo de identidad que mezcla la épica de la bandera con la cruda realidad social de la Andalucía de hoy.
Manu Sánchez: ¿El nuevo heredero de Lorca y Blas Infante?
La primera gran apuesta de la noche fue un pasodoble dedicado al pregonero, Manu Sánchez. El grupo no escatimó en elogios, señalándolo directamente como el icono actual del andalucismo por su incansable defensa del acento y la cultura de su tierra. 🟢⚪🟢
La letra, que puso al público en pie, llegó a definirlo como el «heredero» espiritual de figuras de la talla de Federico García Lorca o Blas Infante. Aunque la comparación ha sido tildada de exagerada por algunos sectores críticos, el teatro respondió con una ovación cerrada ante lo que el grupo considera un «homenaje de obligado cumplimiento».
El drama de la vivienda: Trabajar para seguir en casa de mamá
Si el primer pasodoble fue de exaltación, el segundo fue de pura denuncia social. La comparsa narró la dolorosa historia de un joven andaluz que, a pesar de tener estudios superiores y un puesto de trabajo estable, se ve forzado a regresar al nido materno. 🏠
La letra arremetió contra un sistema que niega el derecho fundamental a un techo propio, convirtiendo la independencia en una quimera para toda una generación. Fue un momento de gran conexión con el patio de butacas al poner voz a una precariedad que no entiende de títulos universitarios ni de jornadas laborales infinitas.
Humor digital y un popurrí impecable
En la tanda de cuplés, la agrupación buscó la sonrisa del respetable con temas de actualidad:
- Inteligencia Artificial: Una mirada irónica al uso del ChatGPT en la vida cotidiana.
- Locales de intercambio: Una situación disparatada en un club de parejas que sirvió para relajar la tensión emocional de los pasodobles.
El popurrí fue el cierre perfecto: un recorrido musical defendido con una afinación exquisita que reafirma las aspiraciones del grupo para seguir escalando posiciones en las fases finales del concurso. ⚖️
El peso del mensaje sobre la técnica
La agrupación se siente recompensada por el enorme apoyo recibido no solo de la afición, sino de diversas asociaciones que han visto en sus letras un altavoz necesario. Sienten que su mensaje ha «caído de pie» y que la respuesta emocional del público es su mayor premio.
No obstante, la crítica señala que para alcanzar la excelencia absoluta deberán equilibrar esa pasión andalucista con un análisis algo más contenido, evitando hipérboles que puedan desviar la atención de la calidad interpretativa del grupo, que es, sencillamente, sobresaliente.

