‘Los niños con nombre’: El famoseo se queda sin fuelle en una inspección de Cuartos muy discreta
La chirigota del Sise, bajo el tipo de hijos de famosos, ha regresado a los Cuartos de Final por segundo año consecutivo. Sin embargo, lo que en preliminares pudo funcionar por la frescura del personaje, en esta segunda fase ha mostrado unas costuras demasiado evidentes. ‘Los niños con nombre’ ofrecieron una actuación que se apoyó en recursos excesivamente trillados sobre la prensa del corazón, dejando una sensación de estancamiento humorístico. 📉
Pese a la «poca vergüenza» y el disfrute que muestran sobre las tablas, el grupo no logró conectar con un Falla que esperaba algo más que chistes sobre los tics de Rosario Flores o las idas y venidas de los Rivera.
Pasodobles: Entre el esfuerzo personal y la crítica educativa
En los pasodobles, la chirigota optó por temas seguros, aunque con un desarrollo que no terminó de romper:
- Oficios y sacrificios: El primer pasodoble sirvió para presentar las profesiones reales de los componentes, subrayando el esfuerzo que supone sacar la agrupación adelante para terminar diciendo «te quiero» a Cádiz. Un remate que, por su tono, recordaba más a una letra de preliminares que a una de Cuartos. 🛠️
- Educación vs. Éxito fácil: El segundo tuvo una intención mucho más loable al reivindicar la educación para combatir el machismo y la intolerancia. No obstante, el mensaje se diluyó al mezclarlo con el tipo para quejarse de que los famosos ganen más dinero que los médicos, perdiendo coherencia con la profundidad que pretendía la letra.
Cupletinas: El riesgo del «dudoso gusto»
La tanda de cuplés fue, posiblemente, el punto más débil de la noche. El grupo jugó en el filo de la navaja con un humor que no siempre cayó de pie:
- Chistes forzados: Desde bromas sobre la ceguera y el consumo de sustancias hasta comentarios sobre la «tortura» de leer los libros de Rafael Pastrana. Solo un dardo al Bizcocho, bromeando sobre su balcón y la borrasca Kristin, logró arrancar alguna sonrisa más auténtica. ⛈️
El nombre no basta para pasar de fase
‘Los niños con nombre’ parecen haber tocado su techo en este concurso. Si bien es meritorio encadenar dos años en Cuartos, la chirigota del Sise adolece de un repertorio que se desvanece pronto y que abusa de estereotipos que el público del Falla ya tiene muy vistos. ⚖️
Lo mejor de la agrupación es su actitud; se nota que disfrutan y que no tienen miedo al escenario. Sin embargo, para competir en la liga de los grandes, no basta con «echarle cara»; hace falta un salto de calidad en la pluma que abandone lo facilón y busque la sorpresa. La revisión de este año ha sido «desfavorable» en cuanto a contenido humorístico se refiere.
