“Volver con ganas y sin traicionarnos”: la chirigota de Los Molina reafirma su identidad en el COAC
🟡 Regreso, convicción y estilo propio.
La chirigota de Los Molina ha vuelto al Concurso con una propuesta que mira de frente a su trayectoria y reivindica una forma muy concreta de entender el humor y la música. Bajo el nombre de Los compay, el grupo reaparece tras un paréntesis con la intención clara de disfrutar del camino sin renunciar a su sello personal, ese que los ha definido durante años sobre las tablas.
🎶 Meses de trabajo intenso y mucha ilusión
El proceso previo ha sido exigente y ambicioso. El grupo ha apostado fuerte por la musicalidad y la instrumentación, elevando el nivel de trabajo interno y afinando cada detalle del repertorio. El regreso, lejos de ser cómodo, ha supuesto un reto ilusionante, con muchas horas de ensayo y la satisfacción de sentir que el resultado final responde a lo que querían contar y cómo querían hacerlo.
😊 El reencuentro con el Falla, vivido desde dentro
La primera noche en preliminares se vivió con una mezcla de nervios y emoción. El parón había aumentado la expectación y también la responsabilidad, pero el contacto con el público disipó cualquier duda. Volver a sentir la reacción del aficionado, ese termómetro tan particular del Carnaval, dejó una sensación difícil de describir y confirmó que el regreso merecía la pena.
📅 El debate de las fechas vuelve a la mesa
La temprana ubicación del Carnaval en el calendario ha reabierto una reflexión que cada año gana más adeptos: la posibilidad de fijar una fecha estable para la fiesta. La convivencia con celebraciones como la Navidad o la cercanía con la Semana Santa genera tensiones en los ensayos y en la organización de los grupos. Una solución consensuada permitiría que cada fiesta tuviera su espacio sin interferencias ni sacrificios innecesarios.
⚖️ Puntos, jurado y la presión del concurso
El arrastre de puntuaciones desde las primeras fases vuelve a ser tema de conversación. Más allá del sistema, la sensación general es que esa dinámica obliga a mantener el nivel desde el primer día, aunque también incrementa la presión. Al final, el peso real recae en el criterio del jurado, auténtico árbitro del certamen, en un concurso donde la igualdad es máxima.
✍️ Un repertorio vivo, abierto al momento
La creación de las coplas no responde a una fórmula cerrada. La idea inicial es llegar con el repertorio bien armado, aunque la realidad del concurso y la inspiración mandan. Hay letras que aparecen sobre la marcha, impulsadas por la actualidad o por ese “chispazo” creativo imposible de forzar. Esa flexibilidad permite ajustar, pulir y mantener el repertorio conectado con lo que ocurre dentro y fuera del teatro.
🎭 Una modalidad con nivel y sin favoritos claros
La chirigota vive un momento especialmente competitivo. El nivel es alto, los estilos muy variados y los candidatos a semifinales superan con creces las plazas disponibles. No hay diferencias abismales y eso convierte cada sesión en un ejercicio de equilibrio para el jurado y en un aliciente constante para el público.
🏅 Chiclana, cantera y orgullo colectivo
La presencia chiclanera en el Concurso está dejando huella. El alto porcentaje de grupos clasificados en fases avanzadas, tanto en adultos como en cantera, refuerza la sensación de que el trabajo de años está dando frutos. Especial mención merece la cantera, con una representación destacada en finales infantiles, y el componente emocional que supone volver a ver a nombres históricos ligados a la ciudad.
🔚 Un regreso con sentido
Los compay no buscan reinventarse a cualquier precio. Su apuesta pasa por disfrutar del Carnaval desde la coherencia, el trabajo bien hecho y el respeto a una identidad construida con los años. En un COAC marcado por la igualdad y el talento, esa fidelidad al estilo propio es, para ellos, la mejor carta de presentación.
