Manolín Santander asume la eliminación de ‘Los cadisapiens’ con entereza y orgullo chirigotero

Manolín Santander asume la eliminación de ‘Los cadisapiens’ con entereza y orgullo chirigotero

🎭 Autocrítica, cariño del público y coplas que se quedarán en el cajón

La despedida de ‘Los cadisapiens (la involución)’ antes de tiempo ha sido uno de los golpes emocionales de este COAC. Sin embargo, lejos de la queja o el reproche, Manolín Santander ha optado por el camino del temple y la perspectiva. El autor, uno de los responsables creativos de la chirigota, ha valorado con serenidad la decisión del jurado y ha puesto el foco en lo vivido más que en lo perdido.

“Estamos tristes, es inevitable, pero ha sido un buen año de chirigotas”, resume con una naturalidad que dice mucho del momento actual de la modalidad y del propio autor. La eliminación en cuartos no empaña, a su juicio, una edición marcada por la calidad general y el alto nivel de competencia.

🟡 Respeto al fallo y orgullo de grupo

Santander recuerda que el veredicto responde al criterio subjetivo de un jurado y que, en ese contexto, poco margen queda para la protesta. Lejos de alimentar debates estériles, el chirigotero se queda con el respaldo recibido desde que se conoció la noticia, un aluvión de mensajes y llamadas que define como el verdadero premio de esta edición.

Desde esa misma madurez, insiste en que no se siente con autoridad moral para cuestionar a quienes sí han logrado el pase. Al contrario, subraya que todas las chirigotas semifinalistas merecen estar ahí y augura una fase de enorme nivel, especialmente exigente y atractiva para el aficionado.

🟢 La pena de lo que no pudo ser

Eso sí, la serenidad no borra del todo la espinita. El autor reconoce cierta tristeza por las letras que ya no verán la luz en el escenario, coplas pensadas específicamente para la siguiente fase y en las que el grupo había depositado mucha ilusión. Ideas, músicas y mensajes que ahora quedarán guardados como parte del proceso creativo.

Más allá del repertorio, hay una ausencia que duele especialmente: el pasacalles familiar. Las circunstancias meteorológicas y el hecho de actuar en último lugar impidieron mantener una tradición muy arraigada en el grupo, un ritual que va más allá del concurso y conecta directamente con la vivencia personal del Carnaval.

🔵 Tiempo para pensar, no para decidir

Manolín Santander no esconde que se abrirá un periodo de reflexión, aunque advierte que no es momento de conclusiones apresuradas. Reconoce que ahora mismo las emociones pesan demasiado y que cualquier análisis hecho en caliente carecería de fiabilidad. La pausa, dice, será clave para valorar el rumbo del grupo y el camino creativo a seguir.

🎶 Un adiós sin ruido y con aplauso ajeno

La despedida de ‘Los cadisapiens’ se produce sin estridencias, con elegancia y con un mensaje claro: el Carnaval no se mide solo en fases superadas. El autor cierra su valoración felicitando a todos los compañeros que continúan en liza, dejando claro que, incluso desde fuera, la copla sigue siendo un punto de encuentro y no un campo de batalla.

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