El rugido de la cantera abraza a la sierra herida. los locos agitan el falla con un manifiesto de fe y compromiso
La comparsa de Sergio Guillén «el Tomate» y Antonio Pérez «Piru» ha sido la encargada de echar el cierre a una de las funciones más intensas de estas semifinales. Lejos de acusar el cansancio del horario, el grupo ha hecho gala de una vitalidad eléctrica, demostrando que su «locura» es, en realidad, un ejercicio de cordura y amor por las tradiciones de Cádiz. En una actuación marcada por la urgencia de la actualidad y el respeto a la historia, el conjunto ha dejado claro que su ambición de final no solo se basa en lo vocal, sino en una capacidad única para pulsar el sentir de la provincia.
La orfandad del piropo: medio siglo sin el «brujo» 🎼
En su primera gran pieza de la noche, la comparsa lanzó una reflexión melancólica sobre la evolución de la modalidad. Se cumplen 50 años del fallecimiento de Paco Alba, y los autores aprovecharon la efeméride para denunciar la pérdida de la esencia del piropo clásico en favor del «concursismo».
Lamentaron que la obsesión por los puntos y la estrategia hayan desplazado a la poesía sencilla que dio origen a la comparsa. Una reivindicación del legado de Alba que sirvió para recordar que, sin mirar atrás, el futuro de la fiesta corre el riesgo de volverse vacío y puramente técnico. 🖋️
Grito de auxilio y solidaridad por la sierra gaditana 🏔️
El momento más impactante de la sesión llegó con un pasodoble de rabiosa actualidad. El grupo puso voz al dolor de los pueblos de la Sierra de Cádiz, especialmente Grazalema, que han sufrido con dureza las consecuencias de los últimos temporales.
Más allá de la letra, la agrupación demostró que el Carnaval es el gran motor solidario de la tierra al anunciar su compromiso para organizar una gala benéfica. La intención es clara: movilizar a las agrupaciones y al Ayuntamiento para recaudar fondos que ayuden a reconstruir una zona que, para muchos de los componentes, representa sus propias raíces familiares. Una lección de compromiso social que trasciende la propia competición. ⛈️
Espacio para la «locura» y la sátira del tipo 💃
A nivel escénico, la comparsa ha ganado en dinamismo tras realizar ajustes en su puesta en escena. Los componentes, conocidos por su inquietud y movimiento constante, han encontrado el espacio necesario para que la interpretación fluya sin taponar a la orquesta, logrando un impacto visual mucho más equilibrado y potente.
En el apartado de humor, no faltó la guasa gaditana al analizar la curiosa coincidencia estética de este año, donde el parecido entre los disfraces de diversas agrupaciones ha sido la tónica general. Un guiño irónico que, junto a un estribillo que es ya un himno a la fidelidad por la tierra, terminó de meterse al público en el bolsillo.
El peso de un grupo infatigable 🧐
‘Los locos’ han firmado un pase que los mantiene en la pelea por todo. Su capacidad para montar letras de estreno en tiempo récord y defenderlas con esa garra es su mayor activo. Aunque este año la modalidad de comparsa es un auténtico campo de batalla donde cada detalle se mira con lupa, el grupo de «la cantera» ha demostrado una madurez envidiable. Han cerrado la función por todo lo alto, demostrando que tienen repertorio, alma y, sobre todo, una conexión emocional con la provincia que los convierte en aspirantes directos a repetir podio. 🏆

