La chirigota de Chiclana asoma del nicho con fuerza: Molina y Melli blindan su pase a la final
La chirigota de José Antonio García Molina y Jesús Manuel Selma «Melli», bajo el título ‘Los que la tienen de mármol’, ha protagonizado un pase de semifinales que confirma su excelente estado de forma. Con un tipo de difuntos muy «vivos» sobre las tablas, el grupo ha sabido equilibrar la balanza entre el drama necesario del pasodoble y la frescura cómica de sus cupletinas, logrando una conexión eléctrica con el público del Falla que ya les corea el estribillo antes de tiempo.
Pasodobles: denuncias en primera persona 🎼
El «Melli» ha vuelto a demostrar que su pluma se siente cómoda tocando la fibra sensible y denunciando realidades incómodas, alejándose del humor del resto del repertorio para ponerse serio:
- Inocencia robada: El primer pasodoble abordó los abusos en el seno de la Iglesia, narrado desde la perspectiva de un hombre adulto que aún arrastra el trauma de ser aquel «chiquillo al que robaron la inocencia». Una letra cruda y directa que buscó la reflexión del respetable. ⛪
- Trampa de amor: La segunda letra trató sobre la violencia machista, centrándose en el momento en que una mujer decide abandonar su hogar tras una primera agresión, dándose cuenta de que lo que creía una casa era en realidad una trampa. El autor defiende este estilo de letras que «tocan la fibra» como una parte indispensable de su identidad chirigotera. ✊
Cupletinas y microcuplés: el sello de la casa 🤡
Si algo hizo crecer al grupo en el escenario fue la tanda de cuplés. En este pase, sorprendieron introduciendo «microcuplés» justo antes de sus ya tradicionales cupletinas, un recurso que mantuvo el ritmo de carcajadas constante. El humor sobre el piercing de la abuela y otras situaciones disparatadas caló hondo en un teatro que se entregó por completo al grupo, permitiéndoles disfrutar de uno de los momentos más vibrantes de la noche.
Análisis crítico: ¿en su mejor momento? 🧐
‘Los que la tienen de mármol’ han firmado una actuación que los mantiene muy vivos en la lucha por los premios. El propio autor reconoce sentirse en su mejor etapa creativa, aportando una frescura que el público agradece enormemente en una fase tan avanzada del concurso.
Como puntos a favor, destaca su enorme capacidad de conexión y el ritmo frenético de sus piezas cortas, que no dejan respiro al espectador. En el lado negativo, algunos sectores señalan que ciertos chistes caen en un humor algo simplista o basado en estereotipos físicos que podría penalizarles frente a propuestas más ingeniosas. Sin embargo, con un popurrí que conserva toda la fuerza y un grupo que se crece ante la adversidad, queda claro que a estos muertos aún les queda mucha guerra que dar el viernes. 🏆

