El autor gaditano, responsable de las chirigotas Los Calaíta (Primer Premio COAC 2025) y Los Amish del mono fuimos a por piononos (Segundo Premio COAC 2026), ha compartido sin filtros su experiencia, su filosofía creativa y sus planes de futuro en el mundo del Carnaval. En una conversación profunda y sincera, Peluca ha dejado claro que su arte nace del corazón, que valora más la pasión de los aficionados que los trofeos y que sigue apostando por la autenticidad por encima de cualquier presión mediática o competitiva.De la euforia del primer premio a la madurez de un segundo puesto
Tras conquistar el máximo galardón en 2025 con Los Calaíta, Álex vivió un año frenético: cerca de 200 actuaciones, una agenda desbordante y una lección dura sobre burocracia, explotación y las luces y sombras de la fama. “Fue abrumador”, reconoce. Sin embargo, asegura que esa experiencia le sirvió para aprender a gestionar mejor su grupo y disfrutar más del proceso. En 2026, con Los Amish del mono, llegó el segundo premio, pero él lo vivió con la misma intensidad y humildad: “No voy a por coronas, voy a por disfrutar y a por contar lo que siento”.La creación de “Los Amish del mono”: una historia que sorprendió a todos
La idea nació en verano, con la imagen de unos Amish aterrizando en Cádiz. Peluca apostó por potpourris largos (hasta cuatro en una misma actuación), letras complejas y un hilo narrativo que evolucionaba en cada fase. El título ya era toda una declaración: “Es una forma de bajar las expectativas después de haber ganado el año anterior”. La preparación fue intensa, con ensayos tempranos para evitar estrés, y el resultado fue una chirigota que sorprendió por su innovación, su ironía y sus dobles sentidos. “Me gusta jugar con el público, cambiar de escenario, meter medleys y dejar finales abiertos”, explica.Su filosofía creativa: arte intuitivo, crítico y sin corsés
Álex escribe cuando le “sale del alma”. A veces es por un golpe personal, otras por pura rabia o por ganas de denunciar. Sus pasodobles son largos porque, según él, “para decir algo con profundidad necesitas espacio”. Ha tocado temas como el fascismo, la manipulación, el maltrato animal y la libertad de pensamiento. Rechaza las restricciones de duración y defiende que el Carnaval debe ser un reflejo de la vida: evolución, crítica y, sobre todo, autenticidad. “No repito fórmulas. Cada año busco sorprender, aunque eso implique no gustar a todo el mundo”.Crítica sin miedo a la prensa y a las redes
Una de las partes más contundentes de sus declaraciones fue la denuncia a ciertos medios y a las redes sociales. Peluca asegura que ha sufrido titulares manipulados, frases sacadas de contexto y humillaciones online. “Cuando sales de preliminares y te machacan, duele. La gente se ríe de ti y luego te aplaude en la final”. Por eso ha decidido no conceder entrevistas a quien no respete su trabajo y prefiere centrarse en los aficionados que sí valoran su arte. “Si es malo, dilo. Pero no me juzgues como persona por lo que canto”.Humildad, público y el verdadero premio
A pesar de los logros, Álex se muestra agradecido y humilde. Destaca el apoyo del público en la final, incluso cuando hubo fallos técnicos (un caballo que no funcionaba, un brazo dislocado en dos ocasiones). “El verdadero premio es que la gente cante tus coplas en la calle y que te sientas parte de algo tan bonito”. Admira a quienes siguen luchando año tras año, incluso sin premios, y defiende que el Carnaval debe acoger a todo el que aporte calidad, venga de donde venga.¿Qué viene para Álex el Peluca? Sorpresas en el horizonte
Sobre su futuro, se muestra abierto pero fiel a su estilo. No descarta probar suerte con una comparsa si surge la oportunidad, pero su corazón sigue estando en la chirigota con sus amigos. “Tengo ideas chulas para 2027, aunque todavía no he escrito nada”. Reconoce la dificultad de no repetirse y el nuevo formato de tres fases que se avecina, pero asegura que seguirá creando para sí mismo y para quien quiera escucharle con mente abierta.Un detalle que lo dice todo
Al final de la charla, Peluca regaló una taza de la fábrica de su chirigota (Arcas) y recibió a cambio un libro sobre libertad y pensamiento crítico.
El gesto resume su esencia: cercanía, agradecimiento y una búsqueda constante de autenticidad.En definitiva, Álex el Peluca se consolida no solo como uno de los autores más prometedores del Carnaval de Cádiz, sino como una voz libre, crítica y apasionada que prioriza el disfrute, la denuncia social y el cariño del público por encima de cualquier corona. Su mensaje es claro: el Carnaval vive mientras haya gente que lo sienta de verdad. Y él, sin duda, lo siente con todas sus fuerzas.El futuro del Carnaval gaditano promete seguir sorprendiéndonos con autores como él.

